jueves, 19 de junio de 2008

Así me oyó Zaratustra

(Decodificado legalmente por UnServidor)
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Zoroastro hablaba, y el Líder (segunda encarnación: la lucha continúa) lo escuchaba. Cuando se fue la prensa me acerqué (el Líder) y le dijo (yo):
-"Muy rico todo, pero no es siempre blanco o negro. Ya me veo repitiéndolo a otro oriental de acá a cuatro siglos. Hay grises.
Zeta (como le decía para evitar futuras confusiones, que si Zaratustra, que si Zoroastro) escuchome, observome y respondiome (cholo, volo, diole):
-Pero ¿cómo se abren las nueces?
Rechazando maestralmente su trampa dialéctica, como sólo los genios saben, el Líder (yo) con su (mi) humildad habitual, respondí(ó):
-Yo las compro abiertas. Y los bichitos, se abren camino sin romper.
Antes que Z. aplique su fuego sagrado con previsible calentura, recibió un palito helado –que no conocía, y además se abre de abajo- y siguió oyendo.
-El problema mundial es el maniqueísmo. Que Oriente u Occidente, que Gálvez o Fangio, que X o Y, que 1 ó 0, que Izquierda o Derecha, que Unitarios o Federales, que He-man o Squeletor. Que pim que pam (de esta expresión sacaría Lao-Tsé el Yin y Yang 4 siglos después), que sí, que no. No. O sea, más o menos.
Z se quitó la túnica (confieso –el Líder- haber temido) y en silencio la partió en dos. Algo quiso decir, pero está claro que inventó los pantalones. Ni lerdo ni perezoso (animal americano, aún desconocido en Persia) recibió su respuesta:
-Bien pudo partirse horizontalmente y no verticalmente. Abajo hay barro en ambas mitades. Arriba quedó el cinto en ambas mitades. En vez de izquierda o derecha, podría ser arriba o abajo.
Z escuchó buena parte de mi (su, del Líder, no “su” de él, Z, ni de G) manifiesto, verticalmente político, horizontalmente social, y casi propina un corte diagonal al interlocutor que retrocedió a tiempo. Desde lejos, pudo escuchar (suponemos, pues nunca dio fe de esto, y eso que era un hombre de fe):
-Nuestra postura es para adelante. Hay millones de colores. 32 bits por ejemplo. Nosotros podemos ser púrpura con pintitas beiges en degradé. Pero este tiempo no es mi tiempo. Pocos pueden comprenderlo. Y si huyo, no es por cobardía. Es por amor a la vida.
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Lamentablemente, hoy sabemos que Z. (Bossio?) sólo había prestado oídos a su propia música. Es así: hay quien clasifica todo en dos, y quien no. Nosotros somos de los que no.
Más o menos.
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Página 16, arriba, del tomo ci libro 57 fascículo 2
del Apéndice intimista-hermético del Manifiesto

3 comentarios:

Jorge Mux dijo...

Tengo la certeza evidente de que todo es, más o menos, precisamente como lo dicen. O por ahí no.

Apa dijo...

Por un momento pensé que de verdad era Zarathustra el que lo había escuchado pero no, era Z Bossio, y estoy de acuerdo no creo que le haya prestado mucha antención.:)

Ahora no sé por donde tengo que salir. Ah si, haciendo click en publicar comentario.

unServidor dijo...

Era Zaratustra; lo que pasa es que el texto es demasiado hermético, y mi capacidad para traducir el persa, limitada.
Lo de Bossio fue un agregado mío porque no entendía, pero anoche unos muchachos del Partido pasaron por casa y me aclararon los puntos.